Operadores, redes, dispositivos… Las pruebas de aplicaciones móviles plantean numerosos retos que hay que superar y, por eso, la automatización de algunas pruebas puede resultar necesaria. Pero, ¿qué pruebas hay que automatizar para maximizar la rentabilidad y mejorar la calidad?
El mercado de las aplicaciones móviles, en plena evolución, atrae cada vez a más empresas. De aquí a tres años, sus ingresos podrían incluso triplicarse, pasando de 170 mil millones de dólares en 2021 a cerca de 613 mil millones en 2025. Pero el mayor reto es lograr satisfacer a los consumidores actuales, que exigen una experiencia de calidad y fluida. Hay que tener en cuenta que cerca del el 25 % de las aplicaciones móviles solo se utilizan una vez antes de ser abandonadas. Las razones aducidas son: demasiados errores, fallos del sistema y tiempos de carga demasiado lentos.
Pero, ¿cómo asegurarse de desarrollar una aplicación móvil que se ajuste a las exigencias de los usuarios? La respuesta es sencilla: probar, probar y volver a probar. Sin embargo, entre los distintos sistemas operativos (iOS, Android), los distintos operadores, los distintos modelos de smartphones o incluso los problemas de conexión a la red, probar una aplicación móvil puede resultar complejo. ¿La solución? Establecer una buena estrategia de pruebas y plantearse la automatización, que permite ahorrar tiempo en las pruebas recurrentes y repetitivas.
¿Qué pruebas se deben automatizar en una aplicación móvil?
Al igual que con las páginas web, no es necesario automatizar todas las pruebas de las aplicaciones móviles. Hay que dar prioridad a las pruebas más habituales, como las pruebas unitarias, las pruebas de integración y las pruebas de extremo a extremo.
>> Las pruebas unitarias
Son pruebas que permiten a un desarrollador verificar su código a nivel del componente que debe crear, probando las funcionalidades de forma individual. Por ejemplo, en el caso de una autenticación, se puede ejecutar una prueba unitaria para comprobar que el botón «iniciar sesión» funciona según lo previsto. Estas pruebas se pueden automatizar fácilmente para que se ejecuten cada vez que se implementa el código en una plataforma.
>> Las pruebas de integración
Se trata de pruebas que permiten garantizar que los distintos componentes de un programa informático funcionan correctamente una vez integrados entre sí y ofrecen los resultados esperados. Siguiendo con el ejemplo de la autenticación, la prueba de integración permite comprobar que el mensaje enviado tras hacer clic en el botón «Iniciar sesión» es recibido correctamente por el servidor de autenticación.
>> Las pruebas de extremo a extremo
Las pruebas de extremo a extremo se utilizan para comprobar que la aplicación se comporta según lo previsto de principio a fin y suelen centrarse en las funcionalidades críticas que generan ingresos.
Tomemos como ejemplo una aplicación móvil para una aseguradora. El caso de prueba puede referirse a la consulta de su póliza de coche. El escenario de extremo a extremo servirá para verificar: el inicio de la aplicación, la visualización de la página de autenticación al hacer clic en el botón «iniciar sesión», el teclado numérico al introducir el código secreto, el acceso al panel de control de contratos y, a continuación, el acceso a los detalles del contrato de seguro de coche.
La ventaja de automatizar las pruebas de extremo a extremo es que permite recorrer cada escenario más rápidamente que si alguien realizara los mismos pasos, evitar los errores humanos y garantizar así la calidad de la aplicación, al tiempo que permite a los equipos centrarse en otras tareas de mayor valor añadido.
¿Y qué hay de las pruebas no funcionales?
Además de las pruebas unitarias, de integración y de extremo a extremo, también puede resultar útil automatizar ciertas pruebas no funcionales. A continuación se enumeran varios tipos que no deben pasarse por alto, especialmente en dispositivos móviles:
Las pruebas de rendimiento, para comprobar el funcionamiento de la aplicación en diversas situaciones, especialmente cuando la conexión es deficiente o la batería está baja, midiendo, entre otras cosas, los tiempos de respuesta al utilizar las distintas funcionalidades.
Las pruebas de seguridad, para comprobar si los datos de la aplicación están bien protegidos y evitar así que se divulguen.
Las pruebas de compatibilidad, para comprobar el rendimiento y las funcionalidades de la aplicación en distintos dispositivos e interfaces móviles (teléfonos inteligentes, tabletas, iOS/Android).
El consejo de Suri-tip: La elección de las pruebas móviles que se van a automatizar depende, en realidad, de cada empresa y de cada sector de actividad. Si necesitas asesoramiento para guiarte en tu estrategia de automatización de pruebas de aplicaciones móviles, Mr Suricate encantado de ofrecerte su experiencia y sus servicios.
Preguntas frecuentes
Operadores, redes, dispositivos… Las pruebas de aplicaciones móviles plantean numerosos retos que hay que superar y, por eso, la automatización de algunas pruebas puede resultar necesaria. Pero, ¿qué pruebas hay que automatizar para maximizar la rentabilidad y mejorar la calidad?
El mercado de las aplicaciones móviles, en plena evolución, atrae cada vez a más empresas. De aquí a tres años, sus ingresos podrían incluso triplicarse, pasando de 170 mil millones de dólares en 2021 a cerca de 613 mil millones en 2025. Pero el mayor reto es lograr satisfacer a los consumidores actuales, que exigen una experiencia de calidad y fluida.
¿Qué pruebas se deben automatizar en una aplicación móvil?
Al igual que con las páginas web, no es necesario automatizar todas las pruebas de las aplicaciones móviles. Hay que dar prioridad a las pruebas más habituales, como las pruebas unitarias, las pruebas de integración y las pruebas de extremo a extremo.
¿Y qué hay de las pruebas no funcionales?
Además de las pruebas unitarias, de integración y de extremo a extremo, también puede resultar útil automatizar algunas pruebas no funcionales.


